Cuánto material comprar: cómo calcular los metros cuadrados de tu obra
Comprar de menos obliga a volver por más material, y ese material puede no coincidir con el que ya colocaste. Comprar de más es plata inmovilizada. Acá va cómo calcularlo bien la primera vez.
El cálculo base: largo por ancho
Medí cada ambiente por separado y multiplicá largo por ancho para obtener los metros cuadrados. Si el ambiente no es rectangular, dividilo en rectángulos más chicos, calculá cada uno y sumá los resultados.
Para revestimientos de pared el criterio es el mismo, pero midiendo alto por ancho de cada paño, y descontando aberturas grandes como ventanales. Las aberturas chicas conviene no descontarlas: el recorte alrededor genera desperdicio que compensa esa superficie.
El desperdicio: nunca comprar la medida exacta
Sumá siempre un porcentaje extra sobre el total calculado. Como referencia general:
- 10% para una colocación recta y ambientes regulares.
- 15% cuando hay colocación en diagonal, ambientes con muchos recortes, o piezas de formato grande.
- Más de 15% si el diseño exige alinear vetas o dibujos entre piezas.
El desperdicio no es opcional ni es margen de error: los recortes de los bordes son material que se compra y no se coloca.
La partida: el detalle que más problemas trae
Comprá todo el material de la misma partida y el mismo tono. Las piezas cerámicas se producen en lotes, y entre un lote y otro puede haber diferencias mínimas de tono y de calibre. Puestas una al lado de la otra, esas diferencias se notan.
Por eso volver a comprar dos meses después no garantiza que el material coincida, aunque sea el mismo modelo y la misma marca. Es la razón principal por la que conviene no quedarse corto.
Cajas, no metros sueltos
El material se vende por caja, y cada caja cubre una cantidad determinada de metros cuadrados que varía según el formato de la pieza. Una vez que tenés el total con desperdicio incluido, dividilo por los metros que cubre cada caja y redondeá siempre para arriba.
Guardá un sobrante
Reservá al menos una caja cerrada después de terminar la obra. Si más adelante se rompe una pieza, vas a tener un reemplazo de la misma partida —que es exactamente lo que no vas a poder conseguir comprándolo de nuevo.
Ante la duda, consultá
Cada obra tiene su particularidad, y el porcentaje de desperdicio cambia según el formato, el diseño de colocación y la forma del ambiente. En nuestro showroom de Paraná podemos ayudarte a hacer el cálculo con las medidas reales de tu obra antes de que compres.
